Insolvencia de Persona Natural no Comerciante
¿Te sientes ahogado por las deudas? ¿Los cobros te generan angustia y estrés? No estás solo. Miles de colombianos enfrentan diariamente la difícil situación de no poder cumplir con sus obligaciones financieras. Existe una solución legal que puede ayudarte a renegociar tus préstamos y empezar de nuevo. La Ley de Insolvencia de Persona Natural no Comerciante y Pequeño Comerciante te brinda la oportunidad de alcanzar la estabilidad financiera y recuperar tu tranquilidad. Descubre cómo salir de las deudas sin perder todos tus bienes.
¿Qué es la insolvencia?
Regulado por la Ley 2445 de 2025, se reguló la Insolvencia de Persona Natural no Comerciante y del Pequeño Comerciante, un mecanismo que permite a las personas negociar la totalidad de sus deudas en una sola mesa y establecer un acuerdo general que permita librarse de las obligaciones de forma justa, adaptada y realista. Este proceso ayuda a quienes no pueden cumplir con sus obligaciones a establecer acuerdos de pago con sus acreedores, evitando así demandas, embargos y la liquidación de sus bienes. Para conocer más acerca de la insolvencia sigue leyendo; si quieres iniciar el proceso, agenda tu cita con uno de nuestros expertos.
Beneficios de la Insolvencia
- Realizar un acuerdo agilmente: Al ser una negociación directa, puedes lograr un acuerdo en menos de 3 meses.
- Reorganiza tus deudas: Al declararte en insolvencia, puedes negociar con tus acreedores para reducir el monto total de tu deuda o extender los plazos de pago.
- Obtener un plan de pago realista: Te ayudamos a elaborar un plan de pagos adaptado a tu capacidad económica, lo que te permite salir de tus deudas de manera agil y aterrizada.
- Detener los cobros: Los procesos judiciales en tu contra se suspenden temporalmente, lo que te da un respiro y evita que te embarguen bienes.
- Empezar de nuevo: Al finalizar el proceso, tienes la oportunidad de reconstruir tu historial crediticio y acceder nuevamente al crédito.
- Proteger tus bienes: Dependiendo del caso, se pueden proteger ciertos bienes del deudor, como la vivienda familiar o el vehículo de trabajo.
- Protección legal: La insolvencia brinda una protección legal al deudor, evitando que los acreedores tomen medidas coercitivas de forma individual.
- Solución integral: La insolvencia permite abordar todas las deudas de manera simultánea, lo que evita que el deudor tenga que negociar con cada acreedor por separado.
Atención
Hemos habilitado una línea directa para la atención para los casos de insolvencia. Aquí obtendrás atención inmediata para interesados, deudores, acreedores, abogados y organizaciones:
Correo: insolvencias@conciliemosporcol.com
WhatsApp: 3204656027
Condiciones para acceder
Ser persona natural no comerciante: Esto significa que no puedes ser una empresa o sociedad, o anunciarte como comerciante.
Estar en cesación de pagos: Debes demostrar que no puedes cumplir con tus obligaciones de pago debido a una situación económica difícil. Esto suele evidenciarse cuando tienes deudas vencidas con varios acreedores por más de 90 días. O, tener dos o más procesos jurídicos de cobro en contra. Además, la cesación de pagos debe representar más del 50% del total de acreencias.
No haber sido declarado insolvente: Si ya te declaraste insolvente en el pasado, deberás esperar como mínimo 5 años antes de poder volver a solicitarlo.
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¿Qué significa estar en cesación de pagos?
En términos simples, estar en cesación de pagos quiere decir que no tienes los recursos económicos suficientes para pagar todas tus deudas. Esto puede deberse a diferentes razones, como:
- Pérdida del empleo.
- Enfermedad grave.
- Desastre natural.
- Victima de fraude.
- Cambio drástico en la situación económica.
Es importante destacar que estos son requisitos generales y que cada caso es evaluado de manera individual.
Tipos de deudas que puedes negociar en un proceso de insolvencia
Generalmente, la ley de insolvencia en Colombia permite incluir una amplia variedad de deudas. A continuación, te presentamos algunos de los tipos más comunes:
- Deudas bancarias: Préstamos personales, créditos de vivienda, tarjetas de crédito, etc.
- Deudas con entidades financieras: Créditos de consumo, microcréditos, etc.
- Deudas con proveedores: Facturas impagas por bienes o servicios adquiridos.
- Deudas con servicios públicos: Servicios de energía eléctrica, agua, gas, teléfono, etc.
- Deudas con cooperativas: Préstamos otorgados por cooperativas de ahorro y crédito.
- Deudas con entidades del Estado: Impuestos, multas, etc. (siempre y cuando no sean de carácter alimentario o penal).
Es importante destacar que no todas las deudas pueden incluirse en el proceso. Algunas deudas, como las obligaciones alimentarias, penales y las relacionadas con indemnizaciones por daños causados a terceros, quedan excluidas.
En resumen, la insolvencia es una herramienta legal que puede ser muy útil para las personas que se encuentran en una situación de sobreendeudamiento, facilita la negociación directa, el establecimiento de acuerdos de pago satisfactorio, y la protección del patrimonio. Si deseas iniciar el proceso, solicita tu asesoría gratuita.